La Dicha

El que abraza a una mujer es Adán. La mujer es Eva.
Todo sucede por primera vez.
He visto una cosa blanca en el cielo. Me dicen que es la luna,
pero qué puedo hacer con una palabra y con una mitología.
Los árboles me dan un poco de miedo. Son tan hermosos.
Los tranquilos animales se acercan para que yo les diga su nombre.
Los libros de la biblioteca no tienen letras. Cuando los abro surgen.
Al hojear el atlas proyecto la forma de Sumatra.
El que prende un fósforo en el oscuro está inventando el fuego.
En el espejo hay otro que acecha.
El que mira el mar ve a Inglaterra.
El que profiere un verso de Liliencron ha entrado en la batalla.
He soñado a Cartago y a las legiones que desolaron a Cartago.
He soñado la espada y la balanza.
Loado sea el amor en el que no hay poseedor ni poseída, pero los dos se entregan.
Loada sea la pesadilla, que nos revela que podemos crear el infierno.
El que desciende a un río desciende al Ganges.
El que mira un reloj de arena ve la disolución de un imperio.
El que juega con un puñal presagia la muerte de César.
El que duerme es todos los hombres.
En el desierto vi la joven Esfinge que acaban de labrar.
Nada hay tan antiguo bajo el sol.
Todo sucede por primera vez, pero de un modo eterno.
El que lee mis palabras está inventándolas.

Jorge Luis Borges

 

 

 

Tradução:

 

A Felicidade

Aquele que abraça uma mulher é Adão. A mulher é Eva.
Tudo acontece pela primeira vez.
Vi uma coisa branca no céu. Dizem-me que é a lua, mas que posso eu fazer com uma palavra e uma mitologia.
As árvores metem-me um pouco de medo. São tão belas.
Os tranquilos animais aproximam-se para que eu lhes diga o seu nome.
Os livros da biblioteca não têm letras. Quando os abro irrompem.
Ao folhear o atlas projecto a forma de Samatra.
Aquele que acende um fósforo no escuro está a inventar o fogo.
No espelho há um outro que espreita.
Aquele que olha o mar vê Inglaterra.
Aquele que profere um verso de Liliencron já entrou na batalha.
Sonhei Cartago e as legiões que devastaram Cartago.
Sonhei a espada e a balança.
Louvado seja o amor em que não há possuidor nem possuída, mas em que ambos se entregam.
Louvado seja o pesadelo, que nos revela que podemos criar o inferno.
Aquele que desce um rio desce o Ganges.
Aquele que contempla uma ampulheta vê a dissolução de um império.
Aquele que brinca com um punhal pressagia a morte de César.
Aquele que dorme é todos os homens.
No deserto vi a jovem Esfinge, que acabam de construir.
Não há nada tão antigo sob o sol.
Tudo acontece pela primeira vez, mas de maneira eterna.
Aquele que lê as minhas palavras está a inventá-las.

 

 

Felicidade,
porque cada dia a Vida e o encontro de Verdade, pode Nascer!

 

Dedicado ao Paulo

 

A foto, é daqui.

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